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Si has decidido escoger un procesador AMD estás obligado a adquirir una placa base AMD. Fíjate primero en que soporte el socket de tu procesador ( hoy puedes encontrar desde un socket 939 en los más baratos, hasta el socket F en los más avanzados, pasando por el socket AM2, que hoy día es el más común ). Después ten en cuenta algunos detalles: Si lleva la tarjeta gráfica integrada, cuántos USB tiene, cuántos bancos para RAM tiene ( a mayor número, mayores posibilidades de ampliación futuras ) - ¡ah! y, importante, si soporta RAM DDR3 o DDR2-, las conexiones SATA, que te permitirán conectar dispositivos como discos duros o grabadoras DVD ( con 4 es suficiente ), si se le puede conectar una o dos tarjetas gráficas... Luego ten en cuenta el tamaño, pues suelen dividirse en 2 tamaños: MATX (microATX), más pequeñas, y las de tamaño grande o ATX, que suelen tener más opciones tecnológicas, de conectividad y ampliación. |
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